Desempleo subió un punto y llegó al 10,6% en el segundo trimestre

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La recesión económica se hizo sentir en el mundo laboral. El desempleo subió un punto y alcanzó un 10,6% en el segundo trimestre del año. Los desocupados, si se proyectan los datos oficiales a la población urbana, superan los dos millones de personas. Esto significa que existen en la actualidad casi 250.000 desempleados más que un año atrás.

Por: Francisco Jueguen

La tasa de actividad, aquellos que buscan activamente trabajo, pasó de 46,4% a 47,7%, mientras que la de empleo avanzó de 41,9% a 42,6%. Este último dato implica que la suba de la desocupación estuvo más ligado al estancamiento del mercado laboral en un contexto de necesidad de más ingresos que a la destrucción de puestos de trabajo. La desocupación demandante, aquellos que tienen trabajo pero tienen que completar sus ingresos, aumentó de 16% a 18,3%. La subocupación pasó de 11,2% a 13,1%, según el Indec.

El salto en la tasa de actividad fue mas elevado en el caso de las mujeres (de 48,5% a 49,9%) que en los hombres (69,5% a 70,2%). Para especialistas consultados, hubo muchas mujeres que debieron complementar el ingreso hogareño en un contexto de alta inflación y pérdida de capacidad de compra.

Las ciudades con tasa más elevada de desocupación al segundo trimestre del año fueron: Mar del Plata (13,4%), Gran Córdoba (13,1%) y Salta (12,7%). En términos absolutos, no hubo dudas sobre la urbanización más golpeada: el Gran Buenos Aires, con casi 900.000 personas.

El último dato comparable publicado daba cuenta de una desocupación de 9,6% en el segundo trimestre de 2018, casi 1,8 millones de desempleados. El último dato del Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA) indicaba que en junio de 2019 hubo 12.112.788 trabajadores registrados, 172.169 menos que un año atrás (-1,4% en un año). Con relación a mayo, la variación desestacionalizada del total de trabajadores registrados había sido de 0%, según Producción y Trabajo.

«En principio, a nivel agregado, los datos muestran que en el segundo trimestre del año la tasa de desocupación aumentó debido a un incremento de la población que busca trabajo y no por reducción de puestos de trabajo. Este comportamiento, junto con el aumento de la subocupación, y por lo mismo, de la población ocupada que busca trabajos, dan cuenta de un estancamiento crónico de la demanda de empleo», dijo a la nacion Agustín Salvia, coordinador del Observatorio de la Deuda Social de la UCA.

«Los empleadores, sobre todo las pymes, vienen aguantando la crisis perdiendo fondos de reserva, ajustando remuneraciones y horas trabajadas sin llegar todavía al despido o al cierre de establecimientos. Este sería hoy aún el principal mecanismo que emplea la pequeña empresa para resistir la caída del consumo interno y la recesión. A nivel es sectorial y regional, el comportamiento es muy heterogéneo», agregó.

«Hay nichos regionales o sectores donde la demanda de empleo aumenta para determinadas actividades, al mismo tiempo que en otras ocurren pérdidas de empleos, mayor precariedad o subocupación», dijo Salvia y cerró: «El sector informal y segmentos de baja o mediana calificación son los que principalmente sufren la caída de trabajo o nivel de remuneraciones reales. La situación de recesión dista mucho de ser parecida a la de otras crisis como 2001 y 2002, pero sin duda, por su prolongación está golpeando socialmente más que las últimas en 2014 o 2016, o incluso en 2018».

«Creció la PEA en tiempos de crisis. Es porque la gente necesita más plata para llegar a fin de mes. Esto se ve en que hay 200.000 buscadores mas de empleo que no consiguen y 400.000 ocupados que quieren trabajar más y no encuentran más horas para trabajar», afirmó Jorge Colina, de Idesa.

«Como en el trimestre pasado, el crecimiento del desempleo sigue siendo de un punto», afirmó la economista de FIEL Nuria Susmel. «Lo más novedoso es que la tasa de actividad crece fuerte en el caso de las mujeres. Esto significa que en el grupo familiar hay más mujeres o hijas que no estaban en el mercado y que ahora debieron salir a buscar trabajo», dijo. Susmel afirmó que la sorprendió la suba de la ocupación en el actual contexto, pero señaló que ese crecimiento se dio particularmente para los trabajos precarios (las «changas»). La informalidad, por caso, subió sólo dos décimas: de 34,3% a 34,5%.

«En contexto de crisis, una mayor cantidad de personas migran hacia las ciudades y salen a buscar trabajo, por lo que pasan a formar parte de la población económicamente activa», indicaron los analistas del Iaraf, Nadín Argañaraz y Bruno Bruno Panighel en un breve informe.

«En este último año bajo análisis, la población urbana creció en 562.192 personas, con un consecuente aumento mas que proporcional de la PEA de 630.286 personas, de las que consiguieron empleo sólo 431.393 personas y el resto, unas 198.893 personas, pasaron a formar parte de la desocupación abierta. El aumento del desempleo se explica por un aumento de la PEA mayor al aumento de las personas que encontraron empleo», coincidieron. (La Nación)

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