Mala recepción en Wall Street al mensaje del FMI

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Por: Rafael Mathus Ruiz

El mensaje que dejó el Fondo Monetario Internacional (FMI) al cierre de su misión técnica en Buenos Aires tuvo una mala recepción entre analistas e inversores en Wall Street, y arraigó la frustración por la ausencia de detalles y respuestas a muchos interrogantes que aún perduran.

El mercado esperaba desde hace tiempo que el Fondo declarara públicamente algo que ya se decía puertas adentro: que la deuda argentina no era, en la visión del staff, «sostenible», y que los acreedores privados de la Argentina tenían que negociar una quita para darle espacio fiscal al gobierno de Alberto Fernández para reactivar la economía. Por eso, el mensaje del Fondo fue recibido casi sin sorpresas. Pero, así y todo, el mercado tomó nota del alineamiento del organismo con la visión oficial que brindó el ministro de Economía, Martín Guzmán, ante el Congreso, respecto de postergar un mayor ajuste fiscal.

Los bonos argentinos sufrieron nuevas pérdidas y el riesgo país subió ante una señal adversa para los acreedores del país.

«La reacción inicial del mercado claramente no es favorable a la declaración del FMI sobre la Argentina», indicó Siobhan Morden, directora de Amherst Pierpoint.

«Es la misma retórica dura que escuchamos la semana pasada de Guzmán sobre la falta de voluntad para ajustar las cuentas fiscales como ‘ni económicamente ni políticamente factible’ y una ‘contribución apreciable de los acreedores privados’ necesaria para la sostenibilidad de la deuda. El papel del FMI es importante como el mayor acreedor. Sin embargo, no está claro cuánta influencia tendrán en la política económica y los detalles de la reestructuración de la deuda con los tenedores de bonos», evaluó.

Un ejecutivo de un fondo de inversión dijo que el Fondo había desistido por ahora de «meterle presión al país». El mismo ejecutivo había indicado una semana antes que el compromiso de Guzmán ante el Congreso de llegar al supéravit fiscal primario recién en 2023 era «flojito», y que el jefe del Palacio de Hacienda había dejado en claro que «la mayor parte del esfuerzo fiscal lo tendrá que hacer el próximo gobierno».

Un bonista de Estados Unidos que debe negociar con el Gobierno dijo que el Fondo había sumado «un poco de negatividad» al mercado.

«La declaración era en gran medida esperada dado todo lo ocurrido desde la última vez que el FMI hizo este análisis de la deuda. Esto agrega un poco de negatividad al sentimiento del mercado, pero todavía hay muchas preguntas sin respuesta», indicó.

Diego Pereira, del banco de inversión JP Morgan, escribió en un informe que el comunicado del Fondo ofreció una «evaluación cualitativa sobre la sustentabilidad de la deuda sin ninguna información cuantitativa», y que, de hecho, no ofrecía «detalles ni una aproximación vaga de lo que significa una ‘contribución significativa’ en términos cuantitativos».

La visión que plasmó el staff del FMI en su comunicado es que los acreedores debían aceptar una quita para resolver la crisis de la deuda, sin decir cómo o de qué magnitud. Eso surgirá de las negociaciones entre el Gobierno y los acreedores. En el contexto actual, muchos prevén que esa discusión será áspera. El staff dejó en claro que el ajusta, al menos por ahora, debe pasar por los bonistas.

«La redacción de la declaración nos parece familiar», escribió Pereira. «De hecho, la evaluación del staff sobre el superávit primario requerido para estabilizar el stock de deuda actual como inviable desde el punto de vista económico y político está en línea con el marco de sustentabilidad de la deuda que el propio Ministro Guzmán desarrolló», indicó Pereira, dando cuenta del alineamiento del FMI con el gobierno de Fernández.

Pereira dijo que aún falta «información fundamental», en particular, si el gobierno argentino negociará un nuevo programa con el FMI, ya sea otro acuerdo stand-by para cancelar el vigente, o un programa de facilidades extendidas, o EFF, según sus siglas en inglés.

La ausencia de esos detalles en el comunicado que brindó el Fondo le un poco de oxígeno a otro escenario: que la Argentina avance en la negociación con los bonistas y en la operación de reestructuración de la deuda sin el paraguas de un nuevo programa con el Fondo. «Nuestro escenario de base sigue siendo que los tenedores de bonos deberán evaluar la propuesta de Argentina sin un programa del FMI, debido al tiempo, pero también debido a decisiones políticas», señaló un informe del banco Barclays.

Alberto Bernal, de XP Securities, coincidió en la visión de que «el FMI claramente parece estar de acuerdo con que la Argentina no esté implementando un esfuerzo fiscal más significativo en este momento», lo que implica, a su juicio, un apoyo al enfoque de ajuste gradual presentado por Guzmán.

Bernal además rechazó la conclusión de que la deuda argentina es insostenible. «Seguimos pensando que la Argentina necesita recibir algún plan de financiamiento que de «espacio para respirar», pero que el país no necesita una reducción en el tamaño del stock de deuda nominal para poder crecer», escribió en su comentario. (La Nación)

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